Por dia, miles y miles de personas usan el transporte público en Buenos
Aires.
Por hora, innumerables situaciones inspiran a poetas y escritores, y millones de reflexiones podrian escribirse acerca de este fenómeno con ruedas que lleva al hombre a su máxima capacidad de expresión.
Esta es la mia...
Nueve de la mañana, hora pico. Uno se encuentra en la parada esperando que impaciencia que llegue, en uno de esos dias en los que viajar parada no es opción. Llega, y ahi estas frente a frente con la puerta que en cualquier momento se va a abrir. Al rededor, un grupo de personas... el de traje, la vieja, la embarazada, la del coche... Cague, pensas, la embarazada me caga el lugar, con la vieja me hago la tonta...
Interminables segundos te separan del placer de viajar en el asiento o de enfrentarte a cuarenta minutos de asfixia.
Por hora, innumerables situaciones inspiran a poetas y escritores, y millones de reflexiones podrian escribirse acerca de este fenómeno con ruedas que lleva al hombre a su máxima capacidad de expresión.
Esta es la mia...
Nueve de la mañana, hora pico. Uno se encuentra en la parada esperando que impaciencia que llegue, en uno de esos dias en los que viajar parada no es opción. Llega, y ahi estas frente a frente con la puerta que en cualquier momento se va a abrir. Al rededor, un grupo de personas... el de traje, la vieja, la embarazada, la del coche... Cague, pensas, la embarazada me caga el lugar, con la vieja me hago la tonta...
Interminables segundos te separan del placer de viajar en el asiento o de enfrentarte a cuarenta minutos de asfixia.
La puertas se abrieron, y sin que puedas pensarlo, el de traje, la vieja, la
embarazada y la del coche se te metieron por los costados dejandote
inmóvil. Un poco de respeto, primero los que se bajan, respondes,
solamente porque no fuiste lo suficientemente rápida y prepotente para hacer lo
mismo. Una vez adentro visualizas al de traje sentado comodamente leyendo el
diario, y para hacerle notar su falta incicias una guerra silenciosa con la
mirada para que logre sentirse incómodo, pero en cambio este esboza una leve
sonrisa que refleja el orgullo de su éxito y el placer de tu derrota. No te
queda otra mas que apoyar tus cosas en el piso y con el vaibén del vehículo
emprender viaje.
Igualmente, no todo esta perdido, queda un largo trecho y en cualquier momento se puede desocupar un asiento.
Próxima etapa: elaboración de hipótesis.
Mirás a los que están sentados: Una chica escucha música con los ojos entrecerrados y la boca entre abierta, cagaste, esta llega a retiro. Seguís. Esa con la maqueta se baja en Rivadavia, y la mujer empilachada en Martinez.
Ponés todas tus fichas en tu poder de presepción. Próxima estación, la próxima, y la próxima y todo sigue igual en tu zona. En cambio al lado, ya hubo triple rotación de lugares, entre ellos la embarazada y la vieja que ya se bajaron dejando lugar a otro. A no desesperar, en cualquier momento me toca.
De repente entre la multitud visualizás un respaldo sin cabeza y con velocidad encaras hacia alla, o por lo menos la velocidad que te permiten tu bolso de 70kg y los miles de pasajeros que se interponen entre el asiento y vos. Para tu sopresa, cuando llegas ves una criatura de no mas de 1.10 mts sentado, ocupando apenas centímetros del asiento, y quien seria su mamá, al lado. Claro, el nene tiene que ocupar un asiento porque esta muy cansado de jugaar, comer y VER DIBUJITOOOS!!!???
Ojo, atrás se bajó alguien! Pucha, lo perdiste, otra vez tu lentitid te jugó una mala pasada y una chica que estaba en la otra punta consiguio el trofeo.
El calor empieza a hacerse intolerable, porque claro, es verano pero este tren que dice ser nuevo, aparentemente no tiene aire, o esta roto... Empezás a sentir un sutil goteo en tu espalda... al costado, una vieja amigable te tose sin pudor... a tu izquierda una pareja hormonal se despide con un apasionante y ruidoso beso... linda manera de empezar la mañana...
Estás en Nuñez... seguís en Nuñez... si, si... seguís en Nuñez... el tren no arranco.
Por diez minutos el tren se convierte en un corral de vacas. Todos inmóviles esperan... de repente se escucha algo que podria ser una voz desde un alto parlante y con dificultad escuchas: Aisxkchkk pasajeros, disculpen las ncuqnbdgtrtt... vias del nchajduur... accidente cjcnnedicu demorado jcushwebci, muchas gracinxloocnbnekc.
La puta, otro pelotudo que se tiro... no podria hacerlo en una hora menos transitada... Por unos instantes las vacas siguen inmóviles hasta que un murmullo de puteadas en Argentino invaden el aire espeso del tren. Las puertas se abren y ahi avanza la manada, una tras otra, empujandose por la angosta puerta... no, la posibilidad de pasar de a una no existe, no si estas en Bs As... pero te acostumbrás y ahí estás atascada en la mitad pensando en que si hubieras salido 10 minutos antes de tu casa esto no te hubiera pasado, o que si el transporte en este país funcionara como corresponde, o que si la gente no decidiera tirarse a las viasdel tren a las 9.00 de la mañana cuando la mitad de la ciudad intenta empezar el día... pero es lo que hay, pensas.
Quizás mañana nadie se tire... quizás mañana me toque el tren con aire... un tren más vacio... quizás mañana...
Igualmente, no todo esta perdido, queda un largo trecho y en cualquier momento se puede desocupar un asiento.
Próxima etapa: elaboración de hipótesis.
Mirás a los que están sentados: Una chica escucha música con los ojos entrecerrados y la boca entre abierta, cagaste, esta llega a retiro. Seguís. Esa con la maqueta se baja en Rivadavia, y la mujer empilachada en Martinez.
Ponés todas tus fichas en tu poder de presepción. Próxima estación, la próxima, y la próxima y todo sigue igual en tu zona. En cambio al lado, ya hubo triple rotación de lugares, entre ellos la embarazada y la vieja que ya se bajaron dejando lugar a otro. A no desesperar, en cualquier momento me toca.
De repente entre la multitud visualizás un respaldo sin cabeza y con velocidad encaras hacia alla, o por lo menos la velocidad que te permiten tu bolso de 70kg y los miles de pasajeros que se interponen entre el asiento y vos. Para tu sopresa, cuando llegas ves una criatura de no mas de 1.10 mts sentado, ocupando apenas centímetros del asiento, y quien seria su mamá, al lado. Claro, el nene tiene que ocupar un asiento porque esta muy cansado de jugaar, comer y VER DIBUJITOOOS!!!???
Ojo, atrás se bajó alguien! Pucha, lo perdiste, otra vez tu lentitid te jugó una mala pasada y una chica que estaba en la otra punta consiguio el trofeo.
El calor empieza a hacerse intolerable, porque claro, es verano pero este tren que dice ser nuevo, aparentemente no tiene aire, o esta roto... Empezás a sentir un sutil goteo en tu espalda... al costado, una vieja amigable te tose sin pudor... a tu izquierda una pareja hormonal se despide con un apasionante y ruidoso beso... linda manera de empezar la mañana...
Estás en Nuñez... seguís en Nuñez... si, si... seguís en Nuñez... el tren no arranco.
Por diez minutos el tren se convierte en un corral de vacas. Todos inmóviles esperan... de repente se escucha algo que podria ser una voz desde un alto parlante y con dificultad escuchas: Aisxkchkk pasajeros, disculpen las ncuqnbdgtrtt... vias del nchajduur... accidente cjcnnedicu demorado jcushwebci, muchas gracinxloocnbnekc.
La puta, otro pelotudo que se tiro... no podria hacerlo en una hora menos transitada... Por unos instantes las vacas siguen inmóviles hasta que un murmullo de puteadas en Argentino invaden el aire espeso del tren. Las puertas se abren y ahi avanza la manada, una tras otra, empujandose por la angosta puerta... no, la posibilidad de pasar de a una no existe, no si estas en Bs As... pero te acostumbrás y ahí estás atascada en la mitad pensando en que si hubieras salido 10 minutos antes de tu casa esto no te hubiera pasado, o que si el transporte en este país funcionara como corresponde, o que si la gente no decidiera tirarse a las viasdel tren a las 9.00 de la mañana cuando la mitad de la ciudad intenta empezar el día... pero es lo que hay, pensas.
Quizás mañana nadie se tire... quizás mañana me toque el tren con aire... un tren más vacio... quizás mañana...
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